Archive for July 17th, 2008
El siguiente texto me pareció profundo y reflexionante, si bien es cierto no tiene relación alguna con los temas que se manejan en este Blog, pero bien es mi blog así que puedo publicar lo que pienso ¿o no?, bueno es posible que a algunos les llegue lo que en este texto se menciona, tal vez no todo esté en lo correcto, pero si bien es cierto es un resumen abstracto de la cultura del mexicano. Los invito a que reflexionen un poco, juntos podemos cambiar el rumbo del país, y todo se empieza cambiando uno mismo.
MASIOSARE: UN EXTRAÑO ENEMIGO
Por Juan Miguel ZunzuneguiMasiosare, ese extraño enemigo del que se hace mención en nuestro himno nacional, ha reaparecido y está nuevamente entre nosotros: profanó con su planta nuestro suelo y está listo para destruir a México. Lo triste es que Masiosare es extraño pero no extranjero y de hecho ha estado eternamente entre nosotros; el principal y más terrible enemigo que ha tenido por siempre el mexicano y es el mexicano de al lado, dispuesto a hacerlo pedazos. Los mexicanos tenemos esa terrible y maravillosa tendencia a achacar todos nuestros problemas a alguna misteriosa y maquiavélica fuerza ajena a nosotros: perdemos el mundial porque el árbitro está en contra nuestra; en las olimpiadas los jueces de la caminata están en contra de los mexicanos; Fernando platas no le cae bien a los jueces de clavados y por eso lo califican mal; seríamos ricos si los españoles no nos hubieran conquistado; seriamos potencia si los gringos no nos hubieran quitado el territorio del norte y hubiéramos ganado el mundial del 94 si Mejia Barón hubiera hecho los cambios y metido a Hugo. Por supuesto, López Obrador hubiera ganado si no fuera por el complot de la derecha internacional orquestado, con el cariño de siempre, por el osito Bimbo. Nunca se nos ocurre pensar que los problemas de los mexicanos pueden ser culpa de los mexicanos, principalmente porque somos enemigos unos de otros. En casi todos los países del mundo, el ataque de un extranjero provoca la unión del pueblo por más dividido que esté. Aquí nos divide más.
El presidente de TODOS los mexicanos (aunque hayan votado por otro partido) se llama Felipe Calderón. El señor se fue a una gira por Europa que tuvo bastante éxito y en la que desde luego nos dejó mucho mejor parados que su antecesor. En esta gira hubo cosas interesantes, se promovió al país, se le dio buena imagen, se dio confianza al inversionista…, pero las noticias en México le dieron más importancia a los berrinches del Mico Mandante Chávez. Calderón, representante de todos los mexicanos, habló de unidad en Latinoamérica por encima de izquierdas y derechas. Mico Mandante Chávez no perdió oportunidad para arremeter en su contra, insultarlo y burlarse de él y por tanto, del pueblo de México. De inmediato los diputados y senadores del PRD y otros partidos hicieron la ‘Cargada’…, pero del lado del Venezolano: es necesario restablecer la relación con Venezuela, sin importar los insultos que su presidente inflija al nuestro. Hace poco el señor Bush habló ante su parlamento, dominado por la oposición. Fue presentado por la presidenta parlamentaria, de oposición también, quien en vez de tomar la tribuna y manchar de café su bandera se dirigió a los presentes diciendo: ‘Tengo el honor de presentarles al presidente de los Estados Unidos de América’. No lo quieren, es su enemigo, su oposición, no es popular, pero es el presidente. Aquí lo obligamos a entrar a escondidas a la Cámara. Calderón va a España a hablar con el presidente Zapatero y ese mismo día se le adelanta el líder de su propio partido, un loco, radical, megalómano ansioso de salir en los medios; para decir que Zapatero hace mal las cosas y que en realidad no está combatiendo el crimen organizado y el terrorismo. Esos errores no son casuales. Enemigos internos. ‘Fuego amigo’. Ya ni hablar del gabinete alterno que dentro del PAN están formando los ex funcionarios, como Abascal, Derbez y el mismísimo Fox. ¡Señores, ya se les acabó su sexenio, hay que cerrar el ciclo, pasar a lo que sigue. Maduren! Fox era muy malo para la diplomacia, terrible; pero lo que le hizo Castro de grabarle conversaciones y publicarlas es una canallada, digna eso si, de un dictador senil. Los diputados y senadores de la oposición fueron al monumento a José Martí a colocar una ofrenda al pueblo cubano en desagravio…, ¡y nuestro agravio… qué! Hace cien años decía Porfirio Díaz: la razón por la que le va mejor a Estados Unidos es que una vez que alguien gana la presidencia, el pueblo y los políticos se le unen para trabajar por la nación. En cambio en México, en cuanto alguien toma el poder, todos, enemigos y antiguos amigos, se ponen en su contra. Eso fue hace cien años y pudo haber sido dicho ayer.
Mexicanos al grito de guerra… pero entre nosotros. Y este es el meollo del asunto, nos atacamos entre todos cuando deberíamos unirnos porque es una costumbre histórica heredada de generación en generación. Cuando México firmó su acta de independencia, el 27 de septiembre de 1827, nuestro primer día como nación libre, comenzaron los golpes. Unos querían un imperio, otros monarquía. De ellos, cada quien con un rey distinto, Otros más se decantaban por la república, pero unos la querían federal y otros centralista. Eso nos hizo pelearnos todo el siglo XIX. Cuando por fin los más importantes paladines de la independencia se pusieron de acuerdo, formaron un congreso que nombró emperador a Iturbide como Agustín I; al día siguiente, aquellos que pelearon a su lado ya peleaban en su contra. Nuestro primer presidente, Guadalupe Victoria, encontró a su peor enemigo en su vicepresidente, Vicente Guerrero, quien al llegar a la presidencia encontró a su peor enemigo en su vicepresidente, Anastasio Bustamante. Otros grandes antagonistas fueron Benito Juárez y Valentín Gómez Farías, siempre que fueron fórmula de gobierno. Y esa tan lamentada invasión gringa en la que perdimos medio territorio todo mexicano la recuerda, pero casi ninguno conoce los pormenores. Mientras los ejércitos invasores avanzaban por territorio nacional nuestros líderes se peleaban entre si por el poder. Dos Marianos eran los protagonistas políticos de la época; el presidente Mariano Paredes, al mando del mejor ejército del que México había dispuesto en su historia, en vez de defender a la nación de la invasión lo usó para conservar el poder. El otro Mariano; Salas, estaba en la capital proclamando la monarquía. Los yanquis desfilaban sin mucho disturbio a Palacio Nacional. Y en la famosa Revolución Mexicana todos nuestros ‘héroes’ se mataron entre si. Todos han pasado a la historia como buenos y tienen sus nombres en oro en el Congreso; pero el héroe Carranza mató al héroe Zapata, el héroe Obregón mató a los héroes Villa y Carranza y el héroe Plutarco Elías Calles mató al héroe Obregón. Por cierto que el héroe Calles fue expulsado del país por el héroe Cárdenas. El proyecto de Guerrero era quitar a Victoria, el proyecto de Bustamante era quitar a Guerrero; el proyecto de Santa Anna era quitar al que estuviera; el de Juárez fue quitar a Santa Anna y el de Díaz quitar a Juárez. Madero tuvo un proyecto: quitar a Díaz; Obregón quitar a Carranza y Calles quitar a Obregón. El proyecto de Fox era quitar al PRI…El proyecto del ciudadano López es quitar a Calderón. Y en torno a esto último deberíamos reflexionar, sobre aquellas palabras citadas de Porfirio Díaz: ya es hora de que dejemos de unirnos para atacar al presidente, ya es hora de que el proyecto de nación deje de ser quitar al que tiene el poder. Aunque el gringo promedio es Homero Simpson, son potencia mundial porque trabajan en equipo y porque a pesar de todo respetan a sus instituciones y a su presidente, mientras aquí Fernández Noroña trata de salir en la tele golpeándose contra el Estado Mayor. En este momento decisivo de nuestra historia vemos una vez más a Masiosare enfrentando a todos contra todos. El ciudadano López Obrador está dispuesto a destruir y reventar este país antes de dejar que lo gobierne alguien que no sea él.
Dicen que el pueblo unido jamás será vencido… ¿cuándo será el día en que México esté unido? Tal vez ese día si logremos derrotar a Masiosare, ese extraño enemigo.
La manera simple de manejar un error es usando die( ) cuando éste ocurre, sin embargo, a esto se le conoce como el suicidio del software. Aunque Martin Fowler nos dice que: “Si el costo de que el programa truene es pequeño y el usuario es tolerante así está bien”.
En PHP 5, como en muchos otros lenguajes, tenemos una alternativa al suicidio: Lanzando una excepción. Si no manejamos la excepción con un catch el sistema terminará el programa de la misma manera que die( ), agregándole un trazado de la pila (stack trace). Pero si en un futuro decidieramos manejar cierto error, de esta manera ya sería más sencillo.
¿Como funcionan?
El lenguaje de programaciónsabe que exception es una manera de comunicar un error o condiciones de excepción entre diferentes partes del programa. Por ejemplo, imaginemos que tenemos un método para conectar con una base de datos MySQL.
$db = new DBM;
if ( !$db->connect( ) )
die("Error: no se puede conectar");
else
{
// .....
// --------->
// .....
}
Esta es la versión suicida usando die( ), ahora veamos la versión utilizando el manejo de excepciones:
$db = new DBM;
if ( !$db->connect( ) )
{
throw new Exception(
"ERROR: no se ha podido conectar");
}
else
{
// .....
// --------->
// .....
}
Si no hacemos nada para cachar la excepción, esto tiene el mismo efecto que die( ): Para la aplicación, además, este método hace una cosa adicional, imprime un stack trace, la cual puede ser muy usable para el debugging. Puedes obtener un stack trace sin usar excepciones usando las funciones debug_backtrace( ) y debug_print_backtrace( ). Pero lanzando una excepción es aún más sencillo de hacerlo.
Fatal error: Uncaught exception 'Exception' with message
'Error: no se ha podido conectar' in /path/exception.php:6
Stack trace:
#0 /path/exception.php(6): DBM::connect()
#1 /path/exception.php(12): DBM->connect()
#2 {main}
thrown in /path/exception.php on line 6
Si no queremos que los usuarios vean estos errores técnicos (por cierto no deberíamos por cuestiones de seguridad), estamos en una mejor posición por haber usado excepciones que usar die( ). Si hemos usado die( ) en muchos lugares, tenemos que encontrar todas las ocurrencias y cambios en cada una. Si usamos excepciones, todo lo que necesitamos es cacharlas en algún lugar conveniente, por ejemplo, pudieramos registrar el mensaje y redireccionar al usuario a una pagina de error.
$db = new DBM;
try
{
$db->connect( );
}
catch (Exception $e)
{
$logger->log($e->getMessage());
header("Location: error.php");
}
Como podrán ver el manejo de excepciones es algo imprescindible en el desarrollo de aplicaciones, ya que manejas de una manera más elegante los errores que surjan dentro de la aplicación. En próximas entregas les mostraré más ejemplos y profundizaré en el manejo de excepciones en PHP.
Se trata de improvisar el diseño de un código existente. No estás agregando nuevas características, solo estás moviendo, separando, combinando, eliminando y renombrando. Es una manera de mantener el código flexible para que éste siempre sea sencillo de mantener y agregar nuevas características, aún y cuando crezca en complejidad.
La refactorización reestructura la parte interna del código fuente sin alterar su comportamiento externo. Mejor conocido como el proceso de limpiar el código, en ingeniería de software se usa a menudo como parte del desarrollo de software, de esta manera los desarrolladores alternan la inserción de nuevas funcionalidades y casos de prueba con la refactorización del código para mejorar su consistencia interna y su claridad.
La refactorización es la parte del mantenimiento del código donde no se arregla errores ni se añade funcionalidad. El objetivo, por el contrario, es mejorar la facilidad de comprensión del código o cambiar su estructura y diseño, así como eliminar código muerto, para facilitar el mantenimiento en el futuro.
Sin la refactorización, es fácil de entrar en una vía de un solo camino que guía directamente a la muerte del programa. Entre más pobre sea la estructura del código, más tendencias tienes a llegar a lo que se le llama “programación aproximada”, es decir, se refiere al hecho que si no entiendes tu propio código, puedes seguir metiéndole cosas y moviéndole hasta que encuentres algo que funcione. Desafortunadamente, programación aproximada embrolla el código aún más y hace el trabajo más duras la próxima vez. Frecuentemente, terminarás con la necesidad de re-implementarlo todo.
Hay muchas maneras conocidas y desconocidas de refactorización. Martin Fowler y otros nos han hecho el favor de catalogar un numero de técnicas de refactorización. El libro de Fowler Refactoring tiene instrucciones específicas, paso a paso de cómo hacer cada uno de ellos.
Pruebas automáticas son la clave de la refactorización. Ellos hacen posible probar el código entre cada paso pequeño en la refactorización. Hacer este tipo de pruebas repetidas manualmente puede ser por mucho una tarea que consume mucho tiempo. Así que, si no tienes pruebas automáticas, tu probarás el código hasta el final de la refactorización. Cuando finalmente empieces a probar, pudieras encontrar muchos bugs.
Si eres fanático de la velocidad y cuentas con suficiente dinero no te vayas sin leer el post entero ya que soportarás la idea de no poder subirte al Force Dynamics 301, con una pantalla de 51.5 pulgadas y sonido surround de 5.1 canales te permitirá sentir hasta 2G de aceleración vertical. Siendo uno de los más pequeños entre su tipo el force dynamics puede ser tuyo por 15,000 dólares.
el resto de los mortales nos conformamos con ver los videos (dos a continuación, los demás en el enlace). Antes de verlos les recomiendo ajustarse el cinturón.
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